San
Francisco de Asís es uno de los más grandes Santos que han existido en
la historia de la humanidad.
Fue el fundador de la Orden de los
Frailes Menores, así como también de la Orden de las Clarisas y de la
Orden Franciscana Seglar, conocidos también como Terciarios.
Francisco era un joven inquieto y
de espíritu juglaresco, hijo de un rico mercader de telas llamado Pietro
di Bernardone.
En 1202 fue hecho prisionero durante la guerra entre las ciudades de
Asís y Perugia. Al salir de prisión, aquejado por una enfermedad e
insatisfecho con el tipo de vida que llevaba, decidió renunciar a los
bienes materiales y dedicarse a servir a los leprosos y alabar al Señor.
San Francisco de Asís predicó la
pobreza como un valor y propuso un modo de vida sencillo basado en los
ideales del Evangelio. El Papa Inocencio III aprobó su modelo de vida
religiosa a través de su Regla en 1209.
Con el tiempo, el número de sus
adeptos fue aumentando. Actualmente los Franciscanos realizan labor
misionera y evangelizadora en prácticamemte todo el mundo.
En la etapa final de su vida, se
retiró al Monte Alverna a realizar oración. Ahí recibió los estigmas de
la Pasión de Cristo, en sus manos, en sus pies y en el costado.
Sin embargo, en esa etapa final de
su vida compuso uno de los cantos más bellos que se hayan dedicado a la
creación de Dios: el “Cántico de las creaturas”.
San Francisco murió en Asís en
1224 y fue canonizado dos años después, el 15 de julio de 1226.
Su fiesta se celebra el cuatro de
octubre.