El Decanato es una estructura intermedia entre la
parroquia y la diócesis. El canon 555 precisa las funciones del decano,
responsable de esta estructura:
a) fomentar y
coordinar la pastoral común;
b)
cuidar de la vida
del presbiterio;
c)
vigilar que las
celebraciones litúrgicas sean celebradas según está prescrito y la
buena marcha de las demás prescripciones superiores;
d) visitar
periódicamente las parroquias integrantes.
Para fomentar y coordinar la pastoral común, lo
propio del Decanato es la promoción de aquellas dimensiones de la
pastoral que desbordan el ámbito de la parroquia, al mismo tiempo la
coordinación de las acciones comunes a todas las parroquias que
requieran de un mínimo de unidad. Otra tarea del Decanato es la repuesta
pastoral a necesidades específicas de los sectores humanos comprendidos
dentro de los límites de las parroquias del decanato.
Mediante una dinámica de grupo correcta y
personalizadora, se da soporte a las iniciativas vivas de la base
eclesial, y se buscan medios de relación, comunicación y comunión.