R E S P U E S T A S

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RESPUESTAS A LAS FALSAS ACUSACIONES SOBRE SUPUESTO MALTRATO A LOS ANIMALES EN EL TRADICIONAL "PASEO DEL BUEY"

EL PASEO DEL BUEY

 

Susana Cruz (NATURANIMALES) y Ana Larre (AMIGOS DE LOS ANIMALES) dirigen a todo público, tanto en español como en inglés, una supuesta denuncia contra el paseo del buey, del que afirman: “en el trayecto se les quema con cigarro, se les patea, se les escupe, se les jala la cola, orejas, se les arranca la argolla de la nariz hasta que llega un momento que los animales no quieren caminar debido al stress, y se tiran al piso, allí es donde se les patea, incluso se les facturan las patas con golpes para luego obligarlos a levantarse y seguir caminando”

Ante tamaño despropósito sólo diremos dos cosas:

I.- La realidad. En un paseo y, según el diccionario, paseo es la acción de andar a pie o en algún medio de transporte para esparcimiento o para hacer ejercicio. Y, en sentido figurado, es llevar una cosa de una parte a otra para mostrarla. El paseo del buey, que nosotros hacemos, es paseo en la segunda acepción, la figurada y los fines que tenemos al pasearlo, al mostrarlo, son:

1) Invitar al pueblo, a todo el que quiera compartir, a una comida comunitaria que llamamos “el caldo” porque éste es el plato único que se sirve.


2) Mostrar a todos:


a) el animal que, convertido en alimento, se va a compartir. A nadie se quiere engañar, se comerá carne de un animal viejo, no la delicia de carne de un novillo.


b) Que ese animal no es mal habido, porque los habitantes de este lugar somos campesinos y obreros mayoritariamente y los pobres hasta esa mala suerte tenemos que el día que, con sacrificio tenemos algo, se nos acusa de haberlo robado.


3) Para pedir que nos bendigan el animal que luego será el alimento que compartiremos.
Es, pues, un paseo y sus fines nada tienen de reprobable; no es “comida de toros”, si “jaripeos”, ni “pamplonada”, no es su fin divertir a los humanos utilizando a los animales.

II La denuncia. No necesitamos ser muy inteligentes, ni siquiera esforzar mucho la razón para descubrir que en ella hay mucha ignorancia y, aún, más mala intención. Por eso, sólo señalamos las dos más evidentes falsedades que contiene:

Primera. Dice “se le arranca la argolla de la nariz”, cuando todo mundo sabe que el buey, por ser tal, por estar castrado, no necesita de ese arreo para ser controlado.

¿Qué hay, pues, en la acusación: ignorancia o malicia? En ambos casos se oculta la verdad con una mentira.

Segunda. Afirma “llega un momento que los animales no quieren caminar debido al estrés, y se tiran en el piso, allí es donde se les patea, incluso se les fracturan las patas con los golpes, para luego obligarlos a levantarse y seguir caminando”

¿En qué cerebro cabe semejante ficción? O digan si es posible que un animal con las patas fracturadas “pueda levantarse” y lo que es el colmo de los colmos, “seguir caminando”.

Es claro que la supuesta denuncia se vale de la mentira para ejercer la prepotencia que no ha podido suspender las corridas de toros y demás pasatiempos en que se utilizan animales bovinos, para consolar en su fracaso imponiéndonos su voluntad: la suposición del paseo del buen.

Firman: El Coordinador, el Mayordomo Saliente y el Mayordomo entrante.

 


 

Horrorizada Señora Laura E. Babyaczuk:

Con gran indignación leí su e-mail de fecha “tue 03 feb. 2009, cuyo tema es: ¡Paseo del buey!
Pregunta Ud. ¿Hasta cuando seguirán torturando a seres inocentes en nombre de sanguinarias y cristianas costumbres?. Al respecto le diré:
1º. El vocablo inocente, según el diccionario de la lengua española, significa: cándido, ingenuo, sin culpa, fácil de engañar, y se aplica a seres humanos, de manera especial a los niños; no a seres irracionales.
2º. Carece absolutamente de información. El paseo del buey que tanto la horroriza, no es, de ninguna manera, ¡una costumbre cristiana!, sino una tradición otomí, que se usaba en el banquete de bodas.
3º. Si bien es cierto, los encargados de esta tradición llevan a bendecir a los animales, esto es parte de los usos y costumbres del pueblo cristiano, al cual tanto critica Ud. Cristo y San Pablo nada tienen que ver en esto. ¡Los católicos le exigimos respeto!
4º. Agrega Ud. “como de costumbre ya viene el “celebre” paseo del buey, según el dicho de los frayles franciscanos previa bendición que hacen de los animales, no los maltratan, únicamente los arrastran, los pican, les sale sangre de la nariz, del hocico, les tuercen la cola, los patean etc etc” En referencia a esto, debo decirle que, a menos que Ud. tenga el nombre o los nombres de los Frailes que hayan dicho lo anterior; esto es todo lo contrario, son ellos –precisamente- los que invitan a los miembros de las Corporaciones a desterrar todo tipo de maltrato a los animales.
5º. Por cuanto se refiere al famoso “Caldo” al cual dice Ud. asisten el “Presidente Municipal con todos sus seguidores”, le informo que el Presidente lo hace por invitación expresa de los Mayordomos y Tenanches, y no asisten todos sus seguidores, porque no es campaña política, mas bien diría y se lo puedo asegurar que acompañan al Sr. Presidente algunos de sus funcionarios.
6.- Dice Ud. que al acto asiste también “La plana mayor de los franciscanos” ¿Acaso sabe Ud. que es y como está formada la Plana Mayor?
7.- Continúa Ud. mencionando que en una ocasión (de la cual, por cierto, no menciona la fecha), como enviada de Gobierno del Edo., aunque no hace mención en calidad de que asistió ni de la dependencia que la envió, sin embargo, dice que cuando les llamó la atención “por los golpes que le estaban dando, me aventaron al suelo, me patearon y golpearon” y añade Ud. lo que me supongo es una pregunta “que se puede esperar de una turba enardecida por el alcohol y drogas además solapada por la Iglesia Católica” Concretando todo esto, le diré que la Iglesia de El Pueblito y nuestros amados Padres Franciscanos de ninguna manera solapan ni el alcoholismo y mucho menos la drogadicción; es un hecho que para entender la labor de los Religiosos Franciscanos, se necesita ser no solo católico sino católico practicante y no juzgarlos por un solo hecho el cual, además, carece de toda veracidad.

Para nosotros, los nacidos en el Pueblito, siempre hemos estado en desacuerdo con el maltrato que se dio por poco tiempo –afortunadamente- a los animales; le diré además que seguimos empeñados en que no sufran maltrato los animales y con este objeto, en la actualidad se alquilan animales de yunta para el paseo, con el fin de evitar los actos de rebeldía de los toros de engorda, que fue -entre otras cosas- lo que provocó el maltrato. Me permito enviarle unas fotos del Paseo de los toros de los dos últimos años y en ellas podrá Ud. observar y constatar –espero- que en ninguna de las fotos se observa ni maltrato, ni picaduras, ni sangre.
“Las tradiciones son una manera de hacer presente lo que ocurrió y que transmitimos de generación en generación”. El paseo del buey, adornado y manso, es parte insustituible de nuestras tradiciones otomíes y rechazamos enérgicamente el maltrato.

Finalmente le diré, que un Pueblo sin tradiciones es un Pueblo sin identidad.

Atentamente:
Rogelio Hernández López
Cronista Municipal de Corregidora.

P.d. La palabra “Fraile” se escribe con “i” no con “y”…


 

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